"Historias de Dániel"......................................................................................................... "Historias de Thot"



Sigue toda la historia en EL REINO DE CARLOSZREE
Si quieres enviar tu historia o sugerencias: carlos.zree@gmail.com
Si quieres contactar con Thot: thothirsch@gmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta Crónicas de Elga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crónicas de Elga. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de marzo de 2011

Crónica de Elga, sirviente bárbara: La oscuridad del inframundo.

Desde las tinieblas del inframundo nos llegan los ecos del arduo trabajo de los sirvientes, que trabajan de sol a sol para mantener el reinado de Dániel y su séquito.

La servidumbre, desconocida, era un pilar de relativa importancia en su reinado y tan solo un irrisorio porcentaje del 8% lo evidenciaba, por ello solo recibirían un saludo de su magnífico y excelentísimo, pero la servidumbre era la facilitadora de la vida cotidiana del reino y parecía no existir... No había ratios de cuerpos o escalas por nobles permanentes. Tampoco existían comparativas con otras unidades vecinas dentro de la comarca. La servidumbre no conocía la excelencia salvo en carnes ajenas ni la internacionalización que, a lo sumo, era considerada un chiste de Forges, a colgar en la pared, de un curso dado a nivel alcanzado y a importancia suma, pero todos creíamos comer paella, porque salíamos en las fotos.

Era la época de la suprema excelencia y los sirvientes, iban y venían con los regalos nobles hasta que un día les agasajaron con bolígrafos, vinos y fuentes.

-¡Que al menos beban agua…la necesitan para seguir trabajando en las canteras!

Era la justa más injusta, la de una batalla ganada a prebendas de complementos, y a costa de unos pitillos boloñeses que se cernían hombres y mujeres en una igualdad estudiantil avalada por un cuestionable espacio europeo mientras en el inframundo de la burocracia los sirvientes de la corte, entre encargos, recado y misiones se sonreían ante las locuras narradas por un C3 con gran sabiduría ante la oración real.

Era el opio del pueblo, que esclavizado bajo los designios reales iba a sublevarse buscando una victoria justa...

Elga, Sirviente Bárbara