"Historias de Dániel"......................................................................................................... "Historias de Thot"



Sigue toda la historia en EL REINO DE CARLOSZREE
Si quieres enviar tu historia o sugerencias: carlos.zree@gmail.com
Si quieres contactar con Thot: thothirsch@gmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta Historias de Schermun. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historias de Schermun. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de marzo de 2011

Capítulo 2 de Schermun: De los estudiantes en el reinado de Dàniel I (2ª parte).

La casta de los estudiantes, la más baja, se dividía en dos clases: los civilis y los patriciae.

Los civilis siempre se había definido por el principio sagrado del pasotismus politikum, algo deseado por el rey Dániel. Los asuntos del gobierno del reino, para muchos, no eran de su incumbencia y se resignaban a aguantar “lo que tuviera que caer”  -el conocido ‘mal de CarlosZree’-. Tenían que dedicar todo su tiempo a la preparación de pócimas, memorias de hechizamientos, prácticas de vuelo de escoba, seminarios de la ciencia del reino, y en sus ratos libres cursos de excelencia humanística, que les debían llevar a conocer el ‘Pensamiento único’ del Reino.
Mientras, los patriciae practicaban más el cainismo entre sí y la división, lo cual resultaba aún más ventajoso a Dániel. Solían tener abroncadas y sonoras peleas entre los territorios de Lega (bárbaros), Colmenalejos (independiente) y Geta (donde un jurisconsulto casi siempre había ostentado la capitanía suprema). Éstos sí se preocupaban por el Gobierno del Reino. Y aquí continúa nuestra historia.

Los continuos ataques y acosos que había sufrido en sus labores, provocó que la Comisión General Delegada de los Capitanes del Reino (la secreta Commondeleg) se reuniera con motivo de un hecho gravísimo: después de ser eliminadas, arbitraria e ilegalmente, resoluciones aprobadas en los Tratados del Reino (gracias al voto de los estudiantes) sobre los planes de la moda Boloñesa en las Juntas y Consejos, y que se manipulara toda la información por Dàniel; Walthari quiso llevar a término su tarea de rodillo con la imposición del ‘Programum Honorarium’: un sistema de pesquisa, racionamiento y elección mediante el cual, sólo unos pocos elegidos abandonarían la clase ‘pària’ del pueblo y pasarían a ser aprendices excelentes.

Algunos Prohombres elegidos para la magistral tarea se encargarían personalmente de adiestrarles, mientras el resto de los estudiantes serían abandonados a la suerte de los aprendices e hidalgos menos excelentes: es decir, se alcanzaría el estado máximo del hombre  la E.A   (EXCELENCIA ABSOLUTA), los maestros más excelentes sólo con los aprendices más excelentes.

Dàniel alborozó el día que su fiel Walthari le presentó la idea (seguramente auspiciada por Goldado y procedente de Chaicago).
  • ¡Bravo, bravo Walthari!   Por Hirsch que ahora serás Ministra Boloñesa de todos los reinos conocidos.
  • Oh gracias mi rey  –decía ella encantada por las palabras de su idolatrado rey-
* Recordemos aquí, que Walthari provenía de las más alejadas tierras, de un reino situado muy muy al sur, con costumbres rudas, gentes toscas, brutas y de burdos modales.

Y así sucedió todo. Ante este ataque tan gravísimo a todo el pueblo, Dàniel consiguió lo que nunca nadie había logrado: unir desde ahí y para siempre a todos los Delegates y también a su Commondeleg. Si se unían para plantarle cara a Dàniel, Walthari, Henà di Pravia, Despuntado, Murete… sería definitivo.

Convocaron a todas las huestes, emisarios de todos los reinos y castas; capitanes, avanzados y novatos, embajadores, ayudantes, Consejeros del Reino y del Senado... Y fueron convocados en Colmenalejos primero, Lega después y Geta por último donde Hèna di Pravia recibió su más dolorosa derrota:  donde dijo digo, tuvo que decir… diego.

Fue tal la contundencia de la primera victoria de los estudiantes que se animaron a proseguir ya siempre unidos: la elección del Sumo Sacerdote de Geta fue otro gran ejemplo de la unidad que algún capitán de los estudiantes consiguió para los suyos.

La elección del Defensor del Reino de Dàniel, que propuso un candidato al Senado del Reino contra la voluntad de todos sus súbditos fue otro de los momentos más gloriosos de CarlosZree en los tiempos de Dàniel I de Pena. Una dolorosa derrota que Dàniel no supo como encajar: en ese momento vio que todos los estudiantes jamás le darían un solo voto, y ello se tradujo en la reforma de los Tratados del Reino, donde Despuntado en una de sus más sucias y oscuras maniobras, enviado por Dàniel, trató de envenenar a todos los miembros del Senado con viejas pócimas de convicción de voluntades, algo que no consiguió. Vivos y raudos todos sus capitanes con conjuros antimagianegra lograron escapar y tumbar nuevamente al rey Dàniel en el Senado (el único lugar donde aún el antiguo rey Gregorio I, Poissons, tenía poder).

Muchas otras fueron las batallas que los estudiantes, liderados por sus capitanes de la secreta Commondeleg, fueron ganando al despótico Dàniel. Pero esto no había hecho sino comenzar.


(CONTINUARÁ.)

martes, 15 de marzo de 2011

Capítulo 1 de Schermun, viejo capitán estudiantil de Carloszree: De los estudiantes en el reinado de Dàniel I (1ª parte).

Muchas fueron las batallas que los Estudiantes libraron contra Dàniel. Ellos fueron los grandes perjudicados por la moda boloñesa impuesta ‘a rodillo’ con la impiedad, a todas luces manifiesta, de Walthari.

Aunque los estudiantes fueran una de las clases más bajas y, por ello, maltratada históricamente, su pequeña cuota de poder (el 20 % de la Justa Electoral que elegía al rey) se convertía esta vez en decisiva –aunque estas cuestiones las desarrollaremos en otro capítulo–.

El reinado de Dàniel comenzó con su apoyo (manifestado quizá por el hartazgo del largo reinado de Gregorio I) y fue gracias a estudiantes y sirvientes como Dàniel I, El Breve, se alzó con el poder. Aunque, pronto se darían cuenta que las promesas lanzadas eran solo patrañas y mentiras y ese apoyo dado fue retirado.

En los primeros compases del reinado, el rodillo bolonio arrasó todo lo que encontró a su paso: exterminó la presencia de los estudiantes en los Consejos del Reino a paso diligente y en la implementación de Walthari la máxima jaculatoria repetida, con el consentimiento del rey Daniel era:  ‘JRC danos fuerza para vencer; que la avidez y rapidez quite a los estudiantes de una vez’, no solo impidiendo su participación sino anulando las decisiones que aprobaron en las Juntas de Geta, por ejemplo.

Héna de Pravia, ministra para asuntos de estudiantes, una Hidalga Bárbara (bárbara por sus costumbres, sus ropajes, sus modales…) se encargaba de repetir, casi de memoria, y  muy fielmente los mensajes de Daniel y Despuntado:  “sí, sí, vamos a consultaros todo y queremos que participéis, porque es muy importante”.
Después siempre pasaba lo mismo: no se remitía la convocatoria de consultas del Consejo del Reino y los diferentes Ministros pasaban de largo como si de harapientos trapos se trataran. Sólo los Sumos Sacerdotes podían, a veces, dejar participar a los estudiantes en las distintas deliberaciones de los órganos sectoriales del Reino.

Por lo general, muchos de los estudiantes no daban problemas, aunque algunos capitanes, más inmersos en la política y devenir del reino, sí resultaban más molestos para los designios excelsos del rey Dàniel. Por ello trató de acabar una y otra vez con las viejas tradiciones instauradas por Gregorio I y muy arraigadas entre éstos. Entre ellas la más afamada era “la comida con el Rey”, que se celebraba todos los años cercano ya el ‘Equinocio de Invierno’ donde el gran Rey Gregorio I, rodeado de todos los Capitanes de Estudiantes, de los estudiantes del Consejo del Reino y de los Delegados sectoriales de Gremio, participaban en un tradicional ritual, puro en mano, en Colmenalejos. Dàniel fue la primera vez, pero su excelencia era demasiada para estar rodeado de pobres diablos que ni sabían lo que era el Quartil -unidad de medida de la excelencia del Reino-, ni el JRC y lo más similar a un paper habría provenido de algún estudiante ‘Puro’ que serían los únicos legitimados para poder dirigir la palabra a su rey y hacerle reverencias.

Pero aquello no hizo sino comenzar: las estancias del reino reservadas para los Capitanes de estudiantes fueron reducidas y, en algunos casos, incluso eliminadas por Héna de Pravia y Dàniel. Su crueldad no conocía límites y fueron reducidas las escasas haciendas que administraban para desempeñar sus actividades. Se anularon permisos y licencias y todo ello contribuyó a que una Comisión General Delegada de los Capitanes del Reino (la secreta Commondeleg) se reuniera para decidir que a partir de ese momento comenzaba la guerra contra Dàniel hasta que se consiguiera su destrucción. Los ataques y afrentas del déspota Daniel fueron en aumento, algo que ya continuaremos en el próximo capítulo.
Sin duda alguna, si los estudiantes tuvieran que elegir rey, los candidatos a la Justa serían Uan-chu, Mariaca y Amido, los 3 chefs de Geta, los más queridos en el reino.

CONTINUARÁ…